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Catering y menú de boda: formatos, necesidades dietéticas y cantidades
Por el equipo de MarryPrep

La comida y la bebida suelen ser el mayor gasto de una boda, y los invitados las recuerdan por buenas y por malas razones. Planificar bien tiene menos que ver con platos sofisticados que con los tiempos, las cantidades y el cuidado de las necesidades de todos.
Elegid un formato de servicio
- Cena servida en mesa: elegante y previsible, pero requiere más personal y deja menos elección a los invitados.
- Bufé: flexible y generoso, pero las colas pueden ralentizar la noche y hay que mantener la comida a temperatura.
- Platos para compartir: relajado y sociable, con mesas más grandes y más espacio necesario.
- Estaciones de comida o comida callejera: animado e informal, bueno para gustos variados y recepciones de pie.
Tened en cuenta las necesidades dietéticas desde el principio
Preguntad por alergias y dietas en el formulario de respuesta, no en la mesa. Ofreced una opción vegetariana que sea un plato de verdad y no un acompañamiento, y comprobad por separado los alérgenos habituales: frutos secos, gluten, lácteos, huevos, mariscos y sésamo. Avisad pronto al catering y preguntadle cómo evita la contaminación cruzada.
Calcular las cantidades
- Contad con el número final de invitados confirmados, más un pequeño margen para proveedores y niños.
- Para los canapés antes de la cena, calculad unas seis u ocho piezas por persona si luego hay cena, más si no.
- Para las bebidas, preved una bebida de bienvenida, vino o cerveza en la cena, un brindis y refrescos y agua durante toda la noche.
- Preguntad al catering por sus raciones habituales y por lo que sobra.
Antes de la degustación
- Enviad al catering el número de invitados, el presupuesto, la lista de dietas y el formato preferido.
- Pedid un menú de ejemplo para vuestra estación, con productos locales si es posible.
- Id a la degustación con hambre, probad todo y anotad el punto de sal, la temperatura y la presentación.
- Acordad la hora de cada plato con el horario del día.
Un encargo claro y una conversación temprana sobre alergias permiten al catering dar lo mejor de sí y a vosotros disfrutar de la comida.


